martes, 4 de enero de 2011




La vocación es una especie de mandato interior que no puede ser desobedecido. A veces se manifiesta precozmente, otras cuando se tienen más años. Se la reconoce porque se convierte en una condición existencial absoluta: hecha de cromosomas, recuerdos, traumas, esperanzas, intuiciones, frustraciones, acontecimientos casuales y circunstancias concretas, la vocación, si es autentica, no da lugar a consideraciones de oportunidad, conveniencia, sentido común o vida tranquila. Es imposible decir en qué momento exacto aflora a la conciencia, es imposible analizar la infinita variedad de sus componentes.

(Tullio Kezich, Federico. Fellini, la vita e i film)



Si alguien conoce la autoría del retrato se lo agradecería mucho.

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